Es el máximo galardón empresarial que confiere la CCIC desde 1995 a ciudadanos distinguidos en reconocimiento a su proyección social, espíritu visionario y labor en pro de la empresa privada y el desarrollo socioeconómico de San Pedro Sula. Para este premio se otorga pergamino de reconocimiento y la estatuilla “El Forjador”, obra esculpida en bronce por el artista hondureño Jesús Antonio Zelaya que simboliza la dedicación del pueblo sampedrano al trabajo productivo. Al conferir este reconocimiento, la CCIC busca motivar al empresariado de esta región de nuestro país, potenciar al máximo sus capacidades basadas en la formación de valores y centradas en la promoción de la iniciativa privada, para contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de la población.
Criterios de Selección:
- Trascendencia humana
- Alguien que a lo largo de su vida se realice como persona, proyectando valores morales, cívicos y espirituales fundamentales en el ambiente que se desenvuelve en San Pedro Sula. (Cualquiera que sea su nacionalidad).
- Cualidades de emprendedor
- Gestor de iniciativas y proyectos que contribuyan al desarrollo de la ciudad, mediante el trabajo constante y la práctica de acciones eficaces y ejemplares.
- Dinamismo empresarial
- Impulsor de la generación de más valor o riqueza al invertir, crear empleos y promover la productividad y competitividad del sector privado de esta localidad.
- Cualquier otro aspecto válido a criterio de la Junta Directiva de la CCIC
La Cámara de Comercio e Industrias de Cortés entrega Premio El Forjador 2010 a Roberto Larach y David Cabeza
Con un llamado a la unidad, al cambio y a generar mayor inversión en condiciones seguras, la CCIC otorgó el máximo galardón empresarial a dos distinguidos empresarios sampedranos, Don Roberto Larach y Don David Cabeza, quienes se han destacado por su importante trayectoria en pro del desarrollo de la ciudad de San Pedro Sula, a través de la generación de empleo y proyección social. La entrega del premio se desarrolló en medio de una elegante ceremonia a la que asistió el Presidente de la República Sr. Porfirio Lobo Sosa, autoridades civiles y militares, así como invitados especiales.
El Presidente de la CCIC Luis Larach, destacó en su discurso que “El Forjador no es sólo el reconocimiento al mérito de quien lo obtiene, su entrega es también un mensaje de fe, de confianza, de esperanza en el futuro de esta nación que tanto amamos y que quisiéramos ver convertida en mejores niveles de grandeza y desarrollo” Agregó además: “Les invito a todos los aquí presentes: Empresarios, Representantes del Gobierno, de la Sociedad Civil, de la Iglesia, de los Medios de Comunicación, de los órganos de Seguridad, Señor Presidente Don Porfirio Lobo Sosa, que no bajemos los brazos, que no nos acomodemos, que no sigamos culpándonos unos a otros, que no pongamos nuestro interés por encima del de nuestro país, no seamos piedra de tropiezo cuando otro busca soluciones.
Levantémonos de una vez por todas y hagamos juntos de esta Honduras el orgullo de Centroamérica. Sigamos el ejemplo de estos Forjadores y de quienes les han precedido en este homenaje…” El Sr. Roberto Larach al recibir su estatuilla y pergamino expresó entre otros que “todos debemos tener más confianza en nuestro país y juntos debemos apoyar los cambios que más convengan a Honduras.
Debemos cambiar paradigmas, talvez esto se ha dicho muchísimas veces pero no lo suficiente. Honduras no es un país pobre, Honduras es un país rico con mucha gente pobre, ¿pero cómo le podemos llamar pobre a un país con tanto potencial de riqueza minera, forestal, agroindustrial, hídrica, turísitca y con una envidiable ubicación geográfica? Don David Cabeza, en su discurso señaló que “no quiero valorar el ilustre premio de El Forjador por mis éxitos personales, tantas veces repetidos por otros tantos hondureños.
Creo firmemente que este excepcional galardón de “El Forjador” se nos confiere más que al éxito de las personas, al amor que sentimos por nuestra nación y por su pueblo libre y democrático, al cual hemos respaldado y queremos seguir respaldando con todas las fuerzas de nuestro ser!” El Presidente de la República, Sr. Porfirio Lobo Sosa, fue el orador principal de la ceremonia y en su discurso destacó “que hay que hacer cambios, pues claro que hay que hacer cambios, porque si seguimos como hoy , pues no puede ser, ¿qué es lo que vamos a cambiar? por eso estamos dialogando, para eso estamos escuchando a todos los sectores, para que nos digan que es lo que hay que cambiar.
Lo que si pueden tener la confianza es que éste que está aquí en este momento, ni sueña con alterar lo que es el mandato para lo que el pueblo me eligió, porque yo firmé un contrato con el pueblo hondureño el día de las elecciones que decía que yo era su Presidente hasta el 27 de enero de 2014 y tengan la garantía que el 27 de enero de 2014 salgo de ahí, ni antes que no sueñen tampoco, ni después, eso quiero que quede claro…” “Tengan confianza, la mayor amenaza que podemos tener los hondureños, es que no resolvamos el empleo de la gente y lógicamente el gobierno ¿qué va a hacer?, ¿cuántos empleos puede el gobierno dar?, ¿cuánto vamos a sacrificar a la gente que más necesita?...”
Forjadores:
- Boris Goldstein (1995)
- Gabriel Mejía (1995)
- Blanca Canahuati (1996)
- José Francisco Saybe (1997)
- Jorge Alejandro Faraj (1998)
- Juan Canahuati (1999)
- Rafael Flores (2000)
- Alberto Díaz Lobo (2003)
- Napoleón J. Larach Jamis (2005)
- Jaime Rosenthal Oliva (2007)



